Iniciaste sesión como:
filler@godaddy.com
Iniciaste sesión como:
filler@godaddy.com
La próstata es una glándula exclusiva del cuerpo masculino, situada en la pelvis: justo debajo de la vejiga y delante del recto. Rodea la uretra, el conducto que conecta la vejiga con el exterior para eliminar la orina.
Su tamaño medio es de unos 3 cm de ancho y 4 cm de longitud, y tiene forma de castaña. Crece rápidamente durante la pubertad y, en circunstancias normales, permanece invariable hasta la madurez. Con el paso del tiempo, comienza a aumentar progresivamente su tamaño, una particularidad habitual a partir de los 40 años.
La próstata o glándula prostática es un órgano vital para la fertilidad y la reproducción. Además, actúa como protectora del aparato genital ante gérmenes y bacterias, evitando posibles infecciones, e interviene en el sistema urinario controlando la excreción de la orina.
Como parte del aparato reproductor, su función principal es la producción del fluido que transporta el líquido seminal y procurar la supervivencia de los espermatozoides, mejorando su movilidad y aumentando las probabilidades de fecundación de los óvulos.
Además, los músculos de la próstata tiene la capacidad de controlar el flujo de la orina, pudiendo mitigar o interrumpir su salida y propulsar la expulsión del semen durante la eyaculación.
Consulta a tu médico
Se trata de un proceso benigno que causa inflamación de la glándula prostática, generalmente causada por bacterias, aunque su origen no es siempre de carácter infeccioso. Su aparición puede producirse de manera gradual o repentinamente.
Aunque puede afectar a hombres de todas la edades (1-2 casos por cada 10.000 varones), suele ser más común entre los más jóvenes, de 20 a 45 años, y su aparición no aumenta el riesgo de padecer otras enfermedades de la próstata.
Es la inflamación de la glándula prostática causada por una infección con bacterias, tanto infecciones urinarias, como infecciones por enfermedades de transmisión sexual (ETS). Suelen comenzar súbitamente y pueden provocar una prostatitis bacteriana aguda. Algunos estudios la relacionan con el cáncer de próstata, pero no están confirmados.
Es la inflamación de la próstata no provocada por infecciones bacterianas. Las causas pueden estar relacionadas con otras enfermedades o lesiones y sus síntomas pueden ser persistentes.
Algunos tipos de prostatitis se vuelven recurrentes, dando paso a la prostatitis crónica. La prostatitis crónica afecta a 1- 2 casos por cada 10. 000 varones.
Dolor o escozor durante la micción, la cual se vuelve más frecuente y urgente; sangre en la orina o en el semen, fiebre, eyaculación dolorosa, molestias en la zona pélvica; ingles, testículos, perineo, o zona lumbar.
Aproximadamente, el 25 por ciento de los hombres mayores de 55 años y el 50 por ciento, a partir de los 70 años padece algún trastorno relacionado con la glándula prostática.
Ante estas señales, es recomendable consultar con el médico. En algunos casos, las inflamaciones y las infecciones pueden empeorar y causar mayores problemas de salud. Además, las revisiones periódicas son la mejor forma de prevenir el cáncer de próstata
El tratamiento de la prostatitis suele incluir medicamentos antibióticos y antiinflamatorios y, en algunos casos, una dieta específica.
Los hábitos de vida saludables, como una dieta suficientemente nutritiva, ingerir abundantes líquidos y evitar la obesidad y el sedentarismo, ayudan a mejorar la salud de la próstata, como del resto del cuerpo.
En el caso de la prostatitis bacteriana, ciertos hábitos sí pueden ayudar a prevenir infecciones.
La higiene es primordial: lavarse las manos antes y después de orinar, para evitar la propagación de los gérmenes, o el uso de preservativos para protegerse de las enfermedades de transmisión sexual.
Una dieta saludable: evitar el consumo de alimentos ricos en grasas saturadas, picantes o excesivamente condimentados. Reducir el consumo de bebidas alcohólicas, bebidas con cafeína y aumentar la ingesta de alimentos ricos en antioxidantes; así como abundantes líquidos para facilitar el filtrado de las posibles bacterias de la vejiga que pueden afectar también a la próstata
La prostatitis es una patología muy común, si preguntas en tu entorno descubrirás que ya la han sufrido en silencio muchos de tus conocidos. Aunque existe un velo de silencio, asociado a la vergüenza o la idea de pérdida de capacidad sexual. Pero la información es vida. En los primeros momentos puede confundirse con otro tipo de enfermedad. Es importante acudir a tu médico siempre que tengas alguno de los síntomas descritos más arriba. Cuanto antes se diagnostica antes se aplica un tratamiento eficaz. Te recomendamos que visites a tu urólogo una vez al año, sobre todo a partir de los 50, para vigilar el estado de tu próstata y prevenir la aparición del cáncer. ¿Sabías que hay más casos de cáncer de próstata que de cáncer de mama en España? Sigue leyendo aquí.
Fuente: Cancer.org
La patología más habitual que afecta a la glándula prostática es el agrandamiento progresivo causado por la edad. Aunque puede ocurrir antes, es a partir de los 50 años cuando es más frecuente, y pasados los 80 llega al 75% de los hombres. El tamaño normal es el de una nuez, pero puede llegar a medir como una pelota de tenis.
Al agrandarse, comprime la uretra y dificulta la micción. Este crecimiento de la próstata no es un tumor, por tanto es benigno, pero puede producir diversas molestias en los hombres. Este crecimiento de la próstata no es un tumor, por tanto es benigno, pero puede producir diversas molestias y confundirse los síntomas con el cáncer.
Es importante que sepas que estos síntomas también pueden producirse en otras afecciones, como la prostatitis, la vejiga hiperactiva o el cáncer de próstata. Al menor síntoma, es conveniente acudir a tu médico especialista, ya que no solo se trata de paliar esas molestias, sino que si no se trata puede derivar en otros problemas, afectando incluso a los riñones o a las venas de la vejiga provocando sangrados ocasionales.
La primera prueba es la misma que para cualquier otra patología relacionada, el Tacto Rectal. Después el especialista puede solicitar pruebas complementarias como la Flujometría, que es simplemente medir la fuerza del chorro cuando orinas de forma normal, pero dentro de un recipiente con un sensor. Ni te enteras. Otra prueba indolora es la ecografía.
Se desconoce la causa exacta de esta dolencia, aunque como es más frecuente con la edad se sospecha que pueda tener un origen hormonal, especialmente con el descenso de la testosterona.
Esto hace que sea difícil de prevenir, y que lo más aconsejable sea tratarla cuanto antes con una detección temprana.
Lo que sí podemos hacer es algunas cosas para contrarrestar sus efectos, como evitar el frío en la zona o eliminar el consumo de alcohol y realizar ejercicio. Consejos que son siempre útiles para tu salud en general.
Una vez más te insistimos en que confíes en tu médico y sigas sus indicaciones. Y desconfía de los remedios que encuentres en internet, como los productos milagrosos de venta online.
Hablar del cáncer es siempre un tabú. Y, si se trata de la próstata —el órgano sexual masculino— además del miedo, muchos hombres sienten una vergüenza especial. Pero el silencio mata. Hablemos de ello, ahora.
Suscríbete a nuestro boletín de noticias cobre la próstata y obtén un descuento de 10 % en tu primera compra.
Copyright © 2021 prstt® (El Viso Media) - Todos los derechos reservados.
Usamos las cookies habituales para analizar el tráfico del sitio web y mejorar tu navegación. Al aceptar el uso de cookies, tus datos se agruparán con los datos de todos los demás usuarios. Puedes rechazarlas todas pinchando en "Ahora No". También puedes consultar nuestra Política de Cookies para saber cuáles son y cómo desactivar cada una.